012 – Tres Razones Equivocadas para Casarse

Escucha algunas preguntas importantes qué hacerse antes de casarse, así como algunas de las razones equivocadas más comunes por las que contraemos matrimonio.
razones equivocadas para casarse

Transcripción:

Javier: ¡Qué tal! ¿Cómo estás? Muy buenos días pues hoy listos para platicar aquí en Como Cada Mañana sobre dos temas fundamentales, dos temas principales.

Normalmente le invertimos muchísimo tiempo al planeamiento o a la planeación de la boda cuando nos vamos a casar pero ¿cuánto tiempo le dedicamos a discutir los temas que tienen que ver con la relación en pareja? ¿Cuánto tiempo le dedicamos a la planeación del matrimonio?

A veces cero minutos con cero segundos. Vamos a ver lo que se tiene que discutir antes de casarnos para saber si estamos de acuerdo en cómo vamos a ejercer esta relación.

Quédense con nosotros aquí en Como Cada Mañana. Va a estar interesante; al micrófono su amigo y servidor Javier Rentería y de mis invitados para el día de hoy ya está aquí con nosotros el primero de ellos así es que permítanme presentarlo, es el doctor, el psicólogo Daniel Vázquez Montaño, Daniel ¿Cómo estás?

Daniel: ¿Qué tal Javier? Pues contentísimo de estar aquí en tu programa de nuevo.

Javier: Que bueno que te dejaste ya finalmente.

Daniel: Finalmente ¿no?

Javier: Muy bien, muy ocupado. Él se encarga, su especialidad son parejas, tiene muchas otras habilidades pero ahora se ha dedicado, le ha invertido muchas horas de su trabajo profesional en atención en parejas así es que el tema que hoy tenemos va a estar buenísimo.

Introducción

Vamos a darle una pequeña adelantadita nada más para presentárselos y yo creo que Daniel, a ti te ha tocado verlo consistentemente con los problemas de parejas ¿no? Invertimos muchísimo tiempo de nuestra vida en el noviazgo y en la relación previa planeando una boda pero nunca pero nunca nos sentamos…

Daniel: Los que planean bodas ¿no? hoy en día.

Javier: Sí, bueno pero de los que planean boda poco tiempo le dedican a planear el matrimonio ¿no? Eso de sentarnos a charlar sobre aspectos fundamentales de la vida en pareja, de la toma de decisiones, de los estilos de crianza de los hijos, de la finanzas, de miles de cosas que después te das cuenta que le meten muchísima presión al matrimonio no nos sentamos a platicar.

Daniel: Prácticamente nadie lo hace.

Javier: Entones la gran pregunta es ¿qué pasaría si nos sentamos y lo charlamos?  Yo creo que de cada cien matrimonios dos uno irían finalmente convencidos a hacer la prueba (risas).

Daniel: Sí, hay muy pocos. Yo diría que es menos del 1% los que toman medidas profilácticas, de prevención de “a ver vamos viendo si estamos bien para casarnos.”

Javier: Si es muy difícil porque normalmente son decisiones…

Daniel: La realidad es que la mayoría nos casamos por las razones equivocadas.

Javier: La gran mayoría verdad que sí el 98%.

Daniel: Sí, hay ahí un puño de razones equivocadas por las que tomamos esa decisión

Javier: Entonces, hoy qué les parece si analizamos el tema de esas dos perspectivas o sea cuáles son las razones equivocadas que nos hacen tomar la decisión de casarnos y cuáles son las preguntas que deberíamos de hacernos.

Si tenemos las razones correctas pero queremos estar seguros de que tenemos mejores posibilidades para llevar un buen matrimonio con la pareja que elegimos; a ver si es cierto que coincidimos en los aspectos más cruciales.

Bueno pues listos vamos a empezar entonces para charlar con nuestro buen amigo Daniel Vázquez Montaño. Daniel te dedicas fundamentalmente a atender parejas.

Daniel: Principalmente los últimos diez años.

Conflictos comunes en la pareja

Javier: Ah bueno, ya tienes muchos kilómetros recorridos me imagino, dime por favor, cuáles son los tres problemas principales que son consistentes que han metido a las parejas en conflicto y que muchas veces afortunadamente aquellos que toman la decisión luego los llevan con el terapeuta.

Los 20s

Daniel: Pues mira es un poco diferente dependiendo la edad que tiene el matrimonio o la pareja si están en sus veintes o a principios de sus veintes o alrededor de los 30 la forma en que toman las decisiones suelen ser diferentes por ejemplo, al principio de los veintes suelen enamorarse y echarse de cabeza a la relación.

Se piensa muy poco en el futuro y lo último que hacen es hacerse las preguntas que vamos a plantear el día de hoy o algunos ejemplos que vamos a dar de preguntas.

Algo que veo muy común por ejemplo, en relaciones que se ponen muy jóvenes es de que ya después de 8 años de estar juntos ya sea en unión libre o casados por allá a los quizá a los veintiocho o los treinta (años de edad) descubren que la persona con la que se juntaron o casaron pues no está cumpliendo sus expectativas ¿Por qué? Porque cuando tienes veintidós años pues tu personalidad no se ha definido ¿no?

razones equivocadas para casarnos

No sabemos qué tan ambicioso va a ser, que tan trabajador, que tan fiestero, que tan responsable, que tan entregado, que tan comprometido o comprometida y es un patrón que se va manifestando a través de los años.

Y algo que es muy común es que por ejemplo, si el hombre es muy fiestero y digamos poco responsable con el matrimonio o como padre muchas veces la mujer tiende a adaptarse a eso o a aguantar, soportar una tras otra.

Pero llegados los veintiocho años aproximadamente veintiséis, veintinueve que ya se convierte en una mujer, vamos a decirlo ya no es una muchachita, las expectativas cambian y por lo tanto las exigencias también y es cuando brincan muchas veces al conflicto.

Y llegan conmigo a consulta porque pues empiezan a exigir cosas que tal  vez antes no exigían o a poner altos que antes no habían puesto.

Edad ideal para casarse

Javier: Oye y ¿tu consideras que hay una edad mínima requerida para que un matrimonio tuviera mejores posibilidades? Te lo pregunto porque esto que acabas de decir es fundamental. A los veintes, alguna edad donde se casan muchas parejas se ha comprobado que todavía entrando a los veintes el cerebro está terminando de madurar o sea eres un adolescente.

Daniel: Eres un adolecente hasta los veinticuatro, veinticinco años, a veces hasta los cuarenta (risas).

Javier: Sí, verdad.

Daniel: Me han contado.

Javier: Pero sí me ha tocado conocer casos que hombres y mujeres entrados ya los veinticinco, veintiocho años apenas están sentando cabeza entonces, si biológicamente tenemos todavía el cerebro en un proceso de desarrollo, es muy difícil imaginar que podemos tomar este tipo de decisiones.

Daniel: Tus decisiones van a ser plenamente desde el estómago, emocionales antes de los veinticinco años.

Javier: Entonces sería recomendable que no antes de los veinticinco.

Daniel: Yo diría alrededor de los treinta años es una buena edad para empezar a considerar el matrimonio.

Javier: Algunas personas sienten que ya después de los treinta les queda muy poco tiempo para poder tomar decisiones de empezar a construir una familia en el caso de las mujeres particularmente.

Daniel: Y sobretodo en urbes más tradicionalistas ¿no? Porque en urbes como Tijuana o DF ya muchas mujeres no quieren casarse o tener hijos incluso.

Alrededor de los treinta años es una buena edad para empezar a considerar el matrimonio.

Javier: Sí y están seguras de que si deciden tenerlos aunque sea después de los cuarenta correrían el riesgo con todas las medidas de precaución y observación requeridas.

Daniel: Claro.

Javier: Embarazos de esas edades pero regresando al tema fundamental entonces podríamos pensar que los matrimonios de más de treinta llegan al consultorio por otros motivos. En este caso ¿cuáles serían los motivos que a una persona de treinta los llevan al  consultorio?

Los 30s

Daniel: Después de treinta, bueno digamos un cuadro ideal donde los dos se casan por primera vez y no tienen hijos y tienen hijos por primera vez ellos dos juntos y tienen uno o dos, lo que falla regularmente es el nivel de compromiso de cada uno.

Javier: ¿Compromiso hacia qué?

Daniel: Compromiso como esposo, como esposa, como proveedor, como padre, en cuanto a que tanto tu pones en esos temas ¿Qué tanto ayudas en la casa, con lo doméstico, con la crianza, con lo financiero?

Incluso es un tema también que suele brincar mucho y muchas veces ya alrededor de los treinta o en los treinta cuando te casas es el tema financiero. Te casas con unas expectativas pero ya después de que te casas ¡oh sorpresa! La realidad es otra.

Resulta que tu pareja tenía muchas deudas o resulta que cambió de trabajo o cambio de actividad económica y sus ingresos ya son otros diferentes a los que tenían cuando novios.

Javier: Por ejemplo, en ese caso, estamos hablando de cuestiones financieras ¿no? O sea, ¿qué es lo que debemos observar de nuestra pareja primero para saber cómo va a reaccionar ante las crisis económicas? Porque uno podría esperar, oye pues si mi pareja es solidaria, me quiere, es parte de mi equipo cuando yo tenga caídas.

razones equivocadas para casarnos

Daniel: ¿Cómo responder?

Javier: Sí, exacto. Deberíamos de ser solidarios en el sentido de que o yo le entro o yo trabajo o yo coopero ¿Cómo arreglamos esa parte?

Daniel: Claro, hacer mancuerna, apoyarnos mutuamente ¿no?

Javier: Eso es lo que a lo mejor yo podría esperar ¿no? Pero no cualquiera puede esperar eso. Una pregunta interesante sería saber ¿Qué es exactamente lo que debo yo de preguntar? Porque en muchas ocasiones no sé qué es lo que podría yo esperar, nunca me he preguntado qué espero yo de mi pareja en el terreno financiero ¿cómo se lo voy a preguntar a ella?

Daniel: Me gustaría mencionar primero por qué solemos juntarnos o casarnos o sea los motivos que nos llevan a tomar esa decisión de vida tan grande.

Javier: ¿Los motivos erróneos?

Daniel: Sí, los motivos erróneos.

Javier: Perfecto.

3 Razones equivocadas para casarse

Ya tenemos muchos años juntos

Daniel: Uno es ya tenemos muchos años de novios. Ese es un motivo, o sea ya tenemos muchos años, ya le invertí muchos años a esta relación y la gente está esperando que nos casemos o mis papas están esperando que nos casemos o me siento culpable porque pues ya tengo tanto contigo y se casan por compromiso, por un compromiso social o por culpa si quieres o una combinación de estos elementos.

Mientras más le invertimos a algo, ya sea un proyecto o una relación de pareja, menos queremos soltarlo aunque estemos sufriendo.

Javier: O sea, les da miedo pensar en que no pues hasta aquí la relación.

Daniel: Pues es que ya tengo tanto con él y no sé si ya tengo treinta años y desde los veinte estamos de novios o ya tengo treinta y cinco y llevo 5 años de novia y ya le invertí tanto.

Y sucede un fenómeno psicológico que se llama costos caídos o costos irrecuperables; mientras más le invertimos a algo, a un proyecto ya sea un negocio, ya sea una relación de pareja menos queremos soltarlo.

Como cuando te sientas en la maquinita del casino y ya le metiste cien dólares en monedas y dices ¡No! Es que la que sigue es la buena ya le invertí tanto ahora me aferro aquí otro rato ¿no?

Va a pegar, tiene que funcionar o sea esta relación tiene que funcionar a pesar de que tengan un amor apache, un amor de mala vida se aferran por esos motivos.

Embarazo no planeado

Otro motivo muy común es el “salimos embarazados” pues lo que sigue es tener que casarnos ¿no? O juntarnos.

Javier: Sí, además ya llevamos bastante tiempo en la relación puede ser que sea lo correcto ¿no? Lo conducente.

Daniel: A veces te embarazas en el primer mes de noviazgo. Y se juntan y se casan por el mero hecho de que salieron embarazados pero imagínate, tengo un mes tratándote o tres si quieres y salimos embarazados y nos vamos a vivir juntos. No te imaginas las sorpresas que te vas a llevar.

Javier: Claro por supuesto de hecho ni te las imaginas, tienes toda la razón.

Daniel: No tienes la menor idea de lo que te tocó.

Javier: Pero es que también resulta muy difícil para una pareja cuales serían las alternativas ante un embarazo no deseado ¿Cuáles serían? ¿Las de un aborto? Por ejemplo, es una decisión todavía más difícil de tomar.

Daniel: Bueno, no estoy diciendo eso, sin considerar el aborto podrían tener el bebe, pero no necesariamente irse a vivir juntos. Podrían colaborar como padres, seguir noviando o seguir viendo cómo funcionan como pareja.

Darse la oportunidad de conocerse realmente pues ¿Por qué? Porque las sorpresas te las vas a llevar hasta que estés dentro del matrimonio. Muchas veces podemos hacer mil preguntas antes de casarte y nos dicen lo que queremos escuchar.

Javier: O lo políticamente correcto.

Daniel: Claro o lo políticamente correcto pero cuando lleguen los momentos difíciles es cuando las personas van a sacar su verdadero color.

Javier: Que terrible, me permites hacer una pequeña pausa Daniel y regresamos. Todavía hay más razones equivocadas por las cuales se casan las personas, regresamos con esa lista y luego con las preguntas que debemos de hacernos para aquellos que tienen el atrevimiento de sentarse a platicar sobre cómo sería su vida en pareja, en un matrimonio volviendo de la pausa.

Nos amamos

A ver Daniel, dinos por favor entonces si ya vimos dos de estas razones equivocadas por las que corremos a tomar la decisión de casarnos  ¿Cuáles serían las siguientes?

Daniel: Nos amamos, somos el uno para el otro.

Javier: Ah caray, no me digas que esas son las razones equivocadas.

Daniel: Es mi media naranja.

Javier: Esa es una razón equivocada pero podríamos creer que es la más lógica ¿no?

El problema con el enamoramiento es que es un estado de locura, es un estado donde nuestra inteligencia esta inhibida

Daniel: Culturalmente es la aprobada y es la requisitada: si no estás enamorado no te cases,  si no estás enamorada no te cases.

El problema con el enamoramiento es que es un estado de locura, es un estado donde nuestra inteligencia esta inhibida, no está funcionando al cien por ciento.

Javier: Bueno eso es cuando hablamos del inicio de la relación ¿no?

Daniel: Sí y la mayoría de las parejas se casan en los primeros meses de relación, toman esas decisiones. Toman la decisión de tener hijos, toman la decisión de casarse o de irse a vivir juntos y cuando estamos enamorados la parte del cerebro que maneja la parte del pensamiento crítico o lógico esta nublada, no está funcionando correctamente o al cien por ciento.

Y esa es una trampa de la naturaleza para que no veas los defectos de la otra persona y te reproduzcas, se dé la relación. Pero eso nos lleva a dejar pasar muchas cosas al principio de la relación por ejemplo, faltas de respeto, maltrato incluso, señales de irresponsabilidad de la otra persona de que tal vez no es muy trabajador o trabajadora y las pasamos por alto nos hacemos de la vista gorda.

¿Por qué? Porque lo amo, por que la amo, porque va a cambiar cuando nos casemos estoy seguro que va a cambiar o segura que va a cambiar y decidimos eso, decidimos casarnos.

Y ya una vez casados, que pasa el encanto del enamoramiento pues la persona no ha cambiado realmente, simplemente vamos a empezar a ver sus verdaderos defectos, lo que no quisimos ver al principio y es cuando empiezan los conflictos.

Javier: Y qué bueno, defectos entre comillas ¿no? Más bien conductas que no nos gustan.

Daniel: O conductas que están causando problemas abiertamente, digo porque la mayoría de los matrimonios o uniones, la gran mayoría requiere talacha.

Siempre va a haber talacha

Por más preguntas que hagas o por más que te esperes para casarte, va a haber talacha, va a haber trabajo para estar bien, para fomentar la unión, el acercamiento, el amor, el romanticismo.

También vamos a requerir fomentar hábitos como salir juntos , pasar tiempo de calidad juntos, dar tiempo a la familia etc. que nos acerquen y fortalezcan nuestra unión de manera constante no una vez al año, sino semana a semana, día a día.

Javier: Y no será entonces fíjate, aquí nos pregunta Irma si la naturaleza nos ha preparado como dice el doctor, para unos meses de no verle los defectos al otro ¿no será así como deben de ser las relaciones? (risas) Sí, no será que entonces inventamos el matrimonio como una situación muy muy forzada en la relaciones personales.

Daniel: Pues de hecho el matrimonio (monógamo) es un invento de la humanidad, surge a partir del origen de la propiedad privada cuando ya soy dueño de tierras y soy dueño de vacas y de puercos y de mi mujer también;  porque la mujer paso a ser propiedad privada del hombre por lo tanto tenemos que ser monógamos para garantizar que los hijos de ella son mis hijos y a mis hijos es a quien voy a heredar mis propiedades.

Ese es el origen del matrimonio y el matrimonio históricamente pues ahorita ya está tronado o sea no está funcionando, si fuera funcional no tuviéramos más de cincuenta por ciento de índices de divorcio y de separaciones  de divorcios no consumados que no se declaran, mucha gente se separa y nunca se divorcia eso no entra muchas veces en la estadística.

Javier: Y también es un buen ¿verdad?

Daniel: También es bastante y mucha gente está eligiendo hoy en día no casarse simplemente se van a vivir juntos.

Javier: Entonces la estadística sería de parejas rotas muchas más del cincuenta por ciento.

Daniel: El porcentaje de la familia tradicional hoy en día es como el 20% de las (tipos de) familias que existen.

No valoramos lo que tenemos

Un problema muy común en el matrimonio es que no valoramos lo que tenemos. Se dice que antes nos divorciábamos para ser felices, ahora nos estamos divorciando para ser más felices. Es decir, muchas veces estamos bien con lo que tenemos pero no nos damos por llenos

¿Por qué?  Porque el jardín del vecino siempre se va a ver más verde, siempre va a haber algo más bonito allá afuera. Alguien más guapo, con más dinero, o que parece ser que trata mejor a la esposa o al esposo. Siempre nos dejamos llevar por eso, por el sin número de opciones que existen y no valoramos lo que tenemos, no valoramos con quien estamos, sus aportes, su lado positivo.

Antes nos divorciábamos para ser felices, ahora nos estamos divorciando para ser más felices.

Javier: Sí, exacto ese ejercicio no lo hacemos correctamente porque normalmente nos estamos concentrando en lo que nos hace falta o en lo que nos mete ruido ¿no? Pero no en las cosas que nos satisfacen, esas las damos por hechas ¿no?

Daniel: Las damos por hechas y abusamos.

Javier: Pero entonces ¿Cómo deberíamos ver esto del matrimonio? Mira yo soy una persona tal vez tradicionalista, yo soy todavía creyente de que…  a mí me gusta una relación en pareja porque yo no la veo como un compromiso que me obliga a hacer o a decir lo que no siento, sino más  bien lo veo como una oportunidad que me enriquece, como una buena amistad.

Daniel: Claro.

Javier: O sea, porque al final de cuentas tu pareja es uno de tus mejores amigos, nada más  que tienes otro tipo de atributos, de derechos o de canonjías como tu gustes y mandes pero deberíamos de verlo así y tratarlos también desde la óptica de lo que hacemos con un amigo. A un amigo no lo obligamos, ni lo forzamos, ni lo queremos moldear a nuestra forma para que nos satisfaga, no de gusto ¿no? Respetamos mucho su individualidad.

Daniel: Claro.

 Javier: Que es lo que a veces dejamos de hacer con la pareja cuando la queremos absorber.

Fusionados o libres

Daniel: También estás hablando de un nivel de madurez y de seguridad en ti mismo muy alta que la mayoría carecemos; la cultura te vende un concepto de unión donde la individualidad se pierde y se le apuesta más  a la fusión. “Para ser felices tenemos que fusionarnos”  ¿no?

Y tengo que dejar de ser yo y acoplarme más a ti y dejar de hacer mis cosas, dejar mi vida social atrás y se ve mucho ese aislamiento en la familia nuclear de hoy en día sobre todo si se mudan de ciudad. Muchas veces se aíslan de sus familias de origen y no se tienen más  que el uno al otro.

Y eso suele generar más  conflicto por que por ejemplo, en el caso de la mujer se vuelve más  dependiente, muchas veces es mutuo de su pareja para platicar, para desahogarse, para hacer actividades, cosa que antes las familias se encargaba de eso.

La familia tradicional, la de tres generaciones te apoyaba con tus hijos, te apoyaba con la platicada, te apoyaba económicamente, emocionalmente y hoy en día como individuos aislados que no contamos muchas veces con ese apoyo fuerte de la familia de origen pues estamos solos.

Entonces somos más dependientes emocionalmente y exigimos más  de la pareja y se termina dando esa fusión que tal vez funcione en los primeros años  de matrimonio o de enamoramiento sobre todo en los veintes.

Después de los treintas las personas suelen desarrollar cierta independencia emocional si es que van madurando sanamente pero después esa fusión empieza a asfixiar ¿Por qué? Porque te acuerdas de que eres un individuo y te acuerdas de que tienes intereses diferentes a los de tu pareja y que quieres hacer otras cosas.

 Javier: Sí, hay muchas cosas en común, pero también muchas cosas que no, que son muy personales.

Daniel: Claro.

Tres preguntas antes de casarse

Javier: Tienes toda la razón. Ya para concluir Daniel ¿Qué nos dirías? Si tuvieras que decirnos tres cosas fundamentales que debes sentarte a platicar con tu potencial pareja como esposo o esposa antes de ir al altar, antes de consumar un matrimonio ¿cuáles son los tres puntos clave que deben de quedar claros para ustedes?

Daniel: Yo creo que es importante definir que están en el mismo canal, que comparten los mismos valores alrededor del tema de los hijos, de ¿vamos a tener hijos? ¿Sí o no? Si, sí ¿Cuántos? ¿Cuándo? ¿Cómo los vamos a criar?  ¿Qué vamos a hacer para ser buenos padres? Como Dios nos dé a entender o ¿vamos a heredarles la educación de nuestra familia de origen? lo cual suele generar mucho conflicto porque traemos estilos diferentes de crianza ¿no? Tú los quieres educar de una manera, tú de otra ¿Qué harías en un momento difícil económico?

Javier: Hijos, finanzas.

Daniel: ¿Qué planes tenemos financieros? O sea ¿a que nos vamos a dedicar?

Javier: En quien recae la responsabilidad mayor o repartida de traer el ingreso a casa.

Daniel: Religión.

Javier: Religión, otro punto importante.

Daniel: Otro punto importante que no tiene nada que ver que haya religión diferente ¿no? Hay casos de matrimonio donde uno es musulmán y el otro es judío, imagínate la combinación (risas) y son matrimonios que funcionan.

Javier: ¿En serio?

Conclusión

Daniel: Claro, pero la clave es la tolerancia y el respeto. Una parte importante de no casarte enamorado es que te permite evaluar de manera más objetiva la relación, hacia dónde va y cómo es la otra persona en momentos difíciles.

El no casarte pronto, por lo menos convivir, conocerse yo diría mínimo un año te da la oportunidad de conocer a la persona en momentos difíciles, en cuestión emocional. Entonces tienes que valorar cómo responde la otra persona bajo estrés, que tanta tolerancia tiene a la frustración, eso va a impactar mucho el matrimonio.

Una parte importante de no casarte enamorado es que te permite evaluar de manera más objetiva la relación, hacia dónde va y cómo es la otra persona en momentos difíciles.

Javier: Todo un análisis pero me parece muy puntual. Ojalá y sí tuvieran además la honestidad de responder con la verdad de hacer ejercicios de suposiciones de qué harías tú en tal caso y que lo platiquen ¿no?

Daniel: Claro.

Javier: Que lo platiquen al final de cuentas lo que de ahí resulte pues va a ser más  acercado a la realidad que lo que vayan a ir descubriendo tristemente con el tiempo ¿no? Y que tal vez no les agrade entonces dicho sea de paso una pregunta que nos hace Alfonso y ya por ultimo ¿consideras irse a vivir antes de casarse una alternativa?

Daniel: Es una muy buena alternativa pero en ese periodo no tener hijos, por favor.

Javier: Es importante sí, es un calis, ¿verdad? Al final de cuentas porque la teoría, lo que discutas y lo que platiques está muy bien pero hasta que lo vivas…

Daniel: Es hasta que vives con la persona que la conoces realmente, es como cuando viajas con alguien, es cuando los conoces realmente ¿no? ¿Por qué? Porque se dan las frustraciones del día  a día, los disgustos, el mal  aliento, los malos hábitos, las malas costumbres, etc.

Javier: El genio con el que se levanta, etc. Muy bien Daniel te agradezco muchísimo. Platicamos hoy con el psicólogo Daniel Vázquez Montaño. Danos tus números de contacto por favor.

Daniel: Claro que sí, Javier y antes que nada muchas gracias por la invitación mi número  es 6643036711 [AHORA 81 8421 7355 WHATSAPP] también tengo charlas en el consultorio prematrimoniales entonces si les interesa ese tema ahí estamos para servirles 6643036711 y mi página es psicologodanielvazquez.com

Javier: Perfecto Daniel muchísimas gracias, psicólogo Daniel Vázquez Montaño.


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